De Partos y Parteras

Semana Mundial del parto respetado

Esta semana “celebramos” el Parto Respetado y reivindicamos lo que eso significa.

Este año quiero hablarles de la Ley que enmarca ésta definición porque con el correr de los años sucedió algo insólito e inesperado.

Se que con todo lo que voy a decir seguramente muchas se enojen, me critiquen pero créanme que no quiero juzgar sino mas bien reflexionar.

En el año 2004 se sancionò la Ley 25929 o Ley de Parto Respetado que fue reglamentada en el 2015.

Esta ley habla de los derechos que tienen las mujeres, sus bebes y la familia al momento del parto y luego del nacimiento.

Les sugiero que la lean,es cortita y super facil de entender, toda mujer gestante debe estar al tanto de sus derechos para poder decidir.

Siempre digo que si necesitamos una ley para dejar claros los derechos de las mujeres por parir es porque sus derechos se veían vulnerados.

Muchas mujeres parían solas, no se le permitía a ningún familiar acompañarla durante el tdp y el parto, se las retaba, se las maltrataba, se las obligaba a “obedecer”.

Las mujeres debían “portarse bien”, se intervenía sobre su cuerpo  y en el parto rutinariamente y sin informar, mucho menos se pedia el consentimiento de la mujer, se les prohibía tomar agua durante el tdp, no se les permitía levantarse de la cama “sin permiso”, se las obligaba a parir en una posición cómoda para quien asistía el parto, se las separaba de su bebe innecesariamente, no existía el COPAP, a nadie le importaba cuando se iniciaba la lactancia materna, tampoco se permitía el acompañamiento durante los días de internación en el puerperio, había horarios de “visita” en neonatología y podría seguir pero creo que como ejemplo es más que suficiente.

La cuestión es que La ley 25929 intentó que quienes trabajamos en las instituciones de salud respetemos los derechos de las mujeres y logró un montón, poco a poco fueron ocurriendo cambios muy positivos.

Si bien no puedo decir que en todo el país la cosa cambió por completo creo que hoy en día las mujeres se informan, eligen, deciden y son respetadas.

Y  ahí está lo insólito…

La ley de Parto Respetado fue creada pensando en el parto vaginal para que las mujeres puedan elegir cómo quieren parir. Esta ley pone énfasis en el derecho de las mujeres a elegir.

Que sucede hoy en día, 11 años después de reglamentada la ley..?

Muchas mujeres eligen parir por cesárea negándose a tener un parto vaginal.

No voy a hablar del ámbito privado porque desde siempre tuvo un índice de cesáreas muy alto que corresponde a otra discusión pero sí les voy a contar lo que sucede en el ámbito público.

Hace 20 años les puedo asegurar que el índice de cesáreas era muy bajo, la mayoría eran partos vaginales, con mucho de lo negativo que les describí al principio, con una ley que ni conocíamos y mucho menos cumplíamos pero las mujeres parían naturalmente (no digo que esto sea mejor, estoy describiendo una situación)

La ley logró bastante exitosamente que las mujeres decidan cómo parir y ya hace unos años esto devino en elegir “parir por cesárea”

Claro, la ley intentaba que todo lo que describí antes pensando en el parto vaginal no suceda pero, si se trata de parto respetado y de poder elegir

¿Quién dice que una mujer no puede elegir parir por cesárea?

Entonces me puse a analizar la definición de parir:

Según la RAE es el acto biológico mediante el cual una hembra vivípara (mujer) expulsa naturalmente el feto y la placenta de su vientre al finalizar el embarazo.

Entonces otra pregunta:

¿Una cesárea también es parir?

Aunque técnicamente el verbo parir se asocia a la vía natural, medica y socialmente la cesárea es un parto quirúrgico en donde se extrae al bebe manualmente en lugar de ser expulsado naturalmente.

Entonces una cesárea también es parir y las mujeres tienen derecho a elegir parir por cesárea.

Debo reconocer que como partera aceptar esto me costó un montón.

Antes hacíamos cesáreas solo con una indicación médica, cuando el parto vaginal no era posible,no por malos o autoritarios, sino porque a nadie se le ocurria exponer a una mujer a un acto quirúrgico sin una indicación obstétrica. De hecho tener un bajo índice de cesáreas era bien visto y valorado.

Si una mujer pedía una una cesárea se le explicaba que una cesárea es una intervención quirúrgica, que tiene más riesgos que un parto vaginal, más posibilidad de complicaciones, un post operatorio más doloroso, que el proceso de parto es muy beneficioso para la adaptación del bebé al nacer, que favorece el inicio de la lactancia materna, etc, etc, etc.

Todo esto se los seguimos explicando a las mujeres que nos expresan su deseo de cesárea pero ahora, en el marco de la ley, no podemos negarle esa posibilidad, solo su deseo constituye una indicación.

Tampoco podemos dejar de analizar los motivos por los cuales las mujeres se niegan a parir vaginalmente, muy distintos en el ámbito público que en privado.

Personalmente mi forma de trabajar cambió un montón con respecto a esto y les juro que me asombra.

Antes en el hospital público la mayoría eran partos vaginales, yo decía “en el hospital se hace obstetricia de verdad”.

En el ámbito privado había de todo, quienes hacían obstetricia de verdad, quienes inventaban motivos de cesárea, algunas mujeres que elegían parir por cesárea.

Ahora tengo la suerte de que en el ámbito privado a Vale y a mi nos “buscan para parir”. 

Las mujeres saben que no inventamos motivos de cesáreas, que asistimos Partos realmente Respetados, entonces quienes desean parir vaginalmente nos eligen porque saben que si tienen una cesárea sera con una indicación real y que respetamos sus derechos siempre. 

Por supuesto que también nos eligen mujeres que desean una cesárea pero son las menos y obvio respetamos su decisión.

En el ámbito público es donde más cambió la cuestión y cada vez hay más cesáreas sin indicación médica, incluso me atrevería a decir que hay más cesáreas que partos vaginales.

No reniego de la ley porque su intención fue maravillosa, no digo que las mujeres no tengan derecho a elegir una cesárea pero también creo que deberíamos preguntarnos…

 ¿Por qué?

¿Qué hay atrás de esas decisiones?

¿Hay algo que está fallando o es simplemente una elección?

¿Era éste el espiritu la Ley de Parto Respetado?

¿El modo de vida actual, las redes sociales, la inmediatez, la falta de tolerancia y paciencia en general tendrán algo que ver?

¿Hay que resignarse y aceptar que la mayoría de los bebes nacerán por cesárea?

¿O no hay que resignar nada porque no tiene nada de malo?

En medio de todo ésto nuestra ley en CABA sigue siendo la del año 1967, totalmente desactualizada, en donde se supone que nuestra actividad es de “colaboración”, no nos habilita a hacer ni la mitad de lo que hacemos en la práctica.

Aca continuan mis preguntas…

¿A quién le importa que salga nuestra nueva Ley de ejercicio profesional?

O más bien…¿ A quién le importa que NO salga nuestra Ley?

Mientras tanto, como la tasa de natalidad bajó se estan devastando nuestros puestos de trabajo en los hospitales públicos de CABA, dejando una sola partera por guardia que trabaje 24hs sin parar, total…

¿A quién le importa la calidad de atención que reciben las mujeres?

Probablemente solo a nosotras, las parteras a las que están eliminando.

Les dije que eran muchos posteos reflexivos y sé que quizás me critiquen un montòn pero saben que me gusta ser honesta y transparente.

Aquí mi honestidad y un montón de cosas para pensar…

¿Vos que opinas?